A raíz del concurso de microrrelatos de la librería Q PRO QUO, he aprendido en que consiste este tipo de escritos, se trata de reducir a unas escasas 50 palabras lo que se te ocurra... Pufff muy difícil para mí.
Porque debo confesar que soy adicta a las reiteraciones, no puedo evitarlo; si hay algo que considero clave al escribir me salen repeticiones por doquier para enfatizarlo al máximo. Me han dicho que debo confiar en el lector, él averiguará por el contexto esa idea clave, pero me es imposible. No se trata de falta de confianza, ¡¡palabra!! es por mi personalidad y por como surge aquello que escribo.
Cuando estoy delante del folio en blanco mi cabeza se va llenando de imágenes y palabras, como si se tratara de un lienzo blanco en el que tiran cubos de pinturas de llamativos colores ¿cómo traducir eso a unas pocas palabras? Sencillamente no puedo, empiezo a teclear usando esos cubos de colores que son brillantes, expresivos y se superponen entre sí; tal vez al principio sea todo muy abstracto, pero finalmente forma un cuadro reflejo de mí misma y de mi personalidad.
Cuando estoy delante del folio en blanco mi cabeza se va llenando de imágenes y palabras, como si se tratara de un lienzo blanco en el que tiran cubos de pinturas de llamativos colores ¿cómo traducir eso a unas pocas palabras? Sencillamente no puedo, empiezo a teclear usando esos cubos de colores que son brillantes, expresivos y se superponen entre sí; tal vez al principio sea todo muy abstracto, pero finalmente forma un cuadro reflejo de mí misma y de mi personalidad.
Y después de toda esta explicación justificando mi estilo enrevesado, reiterativo y "largo"... voy y me presento al concurso. Creo que lo hice por aceptar el reto y gracias a un empujoncito externo, el cual agradezco pues ha sido una experiencia estupenda. Cada semana nos daban cuatro palabras claves que debían aparecer en el microrrelato y con ellas he intentado ir más allá, ser más original y mejorar mi forma de escribir. Ha sido una genial aventura, he disfrutado del resto de relatos, de nuestros debates literarios y he aprendido mucho.
Aquí os dejo algunos de los que escribí, espero opiniones.
Aquí os dejo algunos de los que escribí, espero opiniones.
Disfrutar el insomnio
Sigo en vela; agarro su bufanda,
aún huele a él y a sus sueños, a letras y tinta de un autor desconocido. Me encanta
sentir como mi olor se une al suyo, sueño que somos lavanda y romero en un camino de arena que nos conduce
a cualquier parte.
Un mal sueño
No oía las palabras que salían de boca de la maestra, sólo sentía miradas y risas clavadas en su espalda. Intentaba escribir en la pizarra pero la tiza chirriaba como si fuese de arena, un sudor frío le cubría el cuello y el tiempo se suspendía mientras se sentía atrapada.
Rayos de sol
Tumbada en la arena siento tus caricias sobre mi piel
mientras dibujas un sueño en mi espalda. Sonrío al entender tus palabras silenciosas, me vuelvo, el mundo se
detiene, solos tú, yo, el sol y el mar. Cierro los ojos e intento retener este
pequeño destello de felicidad.
Tierra de
recuerdo
No era ningún secreto,
allí vivía mi libertad, junto al sabor de las tradiciones y a la sensación de
volver a ser niña. Aún podía perderme por caminos sin fin, olvidar el tiempo,
revivir risas, recordar confidencias… Allí era donde siempre podría volver y
encontrarte de nuevo.
Valiente
Soñé que afrontábamos esta aventura, que disfrutaba de
nuestro destino por escribir. El silencio de
nuestras miradas se convertía en lenguaje, la sonrisa en el aire para
sobrevivir… Y es que alguien me dijo que el valor no era la ausencia del
miedo, sino la fuerza de querer vivir.
Cuando llega el silencio
Brilla una luz debajo de las sábanas. Como cada noche sueña
su destino: pirata, astronauta, descubridor… cada día una aventura,
el miedo no existe y la ausencia de fronteras marca el final
del camino. La vida se abre como un libro y él tiene mucho por escribir.
Anhelo
Todo comenzó como un juego,
caricias y palabras que parecían inocentes; pero ya no podía respirar, me dolía la distancia que me separaba de tu piel, la promesa de tu boca me empujaba a seguir
adelante y tus ojos me incitaban a perderme en el deseo.